En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable y un amor inolvidable.

miércoles, 21 de enero de 2015

Una última vez...

Tengo exactamente 7 minutos para escribirte.
No sé si me entenderás, no sé si me saldrá una letra legible mientras el taxi va al máximo, pero tengo que intentarlo. 
Que si no lo hago te pierdo.
Que si tomas ese avión y te vas lejos, ya no puedo...

Y esto es todo lo que me queda, todo lo que puedo hacer.
Aunque se que estás cumpliendo tus sueños, que si te detengo te limito a estar donde no quieres.
Que si te detengo, tu vida no seguiría ese curso que tanto has querido, desde siempre.
Que si te detengo... todo cambia.

Perdón, pero mi egoísmo no me permite dejarte... Por lo menos, no sin antes decirte todo esto que nunca te dije durante este tiempo.
Que tenía miedo de que te fueras y me dejaras, que no lo aceptaba, y así fue como me alejé
Porque sabía que si o si pasaría.

Así que no, no me alejé por dejar de quererte, no me alejé por el hecho de conocer a alguien más, no me alejé por los mil motivos que pasaron por tu mente... Me alejé por mi.
Porque tenía miedo.
Porque temía perderte, aunque poco a poco me estaba acercando más al momento en el que ya no te tendría definitivamente.

Y hoy estoy aquí, por cobardía... Porque no puedo simplemente verte a los ojos y decirte cuánto te quiero y cuánto no quiero que te vayas.
Estoy aquí para entregarte este pedazo de papel, arrugado y con la tinta corrida por tantas lágrimas que cayeron en él.
Estoy hoy aquí, para verte por última vez. 
Solo una última vez antes de dejarte ir.
Para siempre, para ya no verte, para ya no pensarte.
Pero se siente tan mal... Esta sensación de vacío, el sabor amargo de ya no verte más.
Porque siempre que pienso en ti, es como la primera vez. Ese mágico momento en el que te conocí, me dijiste tu nombre, y supe en ese mismo momento que jamás lo olvidaría.

Pero hoy de qué me sirve no olvidar tu nombre, si aunque lo repita mil veces no vas a volver a mi.
De qué me sirve tenerte en mi mente, cuando ya estás lejos.
Y de qué me sirve escribir esta carta si sé que nunca la leerás.
Si sé que ya no llegué a tiempo.
Si sé que no te veré por una última vez.
... Si te acabas de ir.

2 comentarios:

  1. Hay que poder dejar ir a las personas que uno más quiere, no sirve de nada tenerlas quietas en un solo lugar.
    Me gustó mucho tu blog y las canciones (:
    ¡Suerte!

    ResponderEliminar
  2. Muy bonita entrada! un besito! Te estoy siguiendo!

    ResponderEliminar