En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable y un amor inolvidable.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Ayer me puse a pensar, si, de esas veces donde empiezas a notar que necesitas hacer algunos cambios, que necesitas recordar...
Y pensé en ti.
Pensé en como todo cambió desde la última vez que pude verte. Y en lo extraño que sería ya no contar contigo, ya no verte alrededor, ya no escucharte reír. Por que tu sonrisa, tu sonrisa me daba un poco más de vida.
Pensé en que en ese momento no sabía la loca forma en la que te extrañaría después. Y tampoco sabía como sería un mundo sin ti. Y ahora lo sé, y no es lindo.
Pensé en que las mañanas no son iguales sin tu sonrisa. Sin esas bromas que solo nosotras comprendíamos. Y cada mañana sueño con verte, ahí, parada esperando que me levante para bailar juntas, para hablar, para tan solo pasar el rato.
Pensé en que las tardes tampoco son nada sin tus miradas de complicidad, sin tus travesuras, sin tu locura. Que por cierto, con orgullo heredé.
Y pensé en las noches en las que ibas a mi lado y me contabas una que otra historia. Algunas inventadas, otras con toque de humor, otras solo para hacerme olvidar que pronto ya no te tendría más.
Y pensé, y pensé en ti.
Pensé en como será mi vida dentro de algunos años, y en como me hubiera gustado que estuvieras aquí para compartirla contigo.
Pensé en como cada vez que quería gritar, pero no tenía a nadie, tú hubieras estado a mi lado. Gritando conmigo, rompiendo cosas, solo por el vano placer de hacerlo. Llorando conmigo, haciéndome reír con alguna observación curiosa de la vida. Haciéndome ver de manera distinta.
Pensé en como me hubiera gustado conocerte más. Poder verte como mi mejor amiga. Poder caminar junto a ti cada paso de esta vida. Porque es difícil caminar y notar que no hay nadie a mi lado, cuando hace años tú llenabas el cuadro completo.
Pensé en como no me conoces. Y en cuanto he escuchado solo historias de ti. Y así, tan solo así puedo conocer cosas de ti que hasta yo me había olvidado.
Pensé en como se va una persona, y llega otra. Y también me hubiera gustado que la conocieras. Porque se parece a ti. Me recuerda a ti.
Pensé en todas esas veces que recuerdo fuiste la mejor. Y no lo digo como compromiso del recuerdo de una persona que ya no está. Lo digo por simple sinceridad. Porque fuiste sencillamente eso, la mejor.
Pensé con ironía que si hubiera sido al revés, ahora tú estarías escribiendo de mi.
Pensé en tus cuadernos llenos de poesía, en tu aroma de ese perfume que aún guardo como recuerdo, en tus joyas que son un tesoro invaluable, en tu ropa que sigo pensando que es tuya y aún no uso. 
Pensé en como tuve que ser fuerte.
Pensé en como tuviste que ser aún más fuerte.
Pensé si es que me parezco a ti. Muchos me dicen que si. Que tengo tus manos, tu sonrisa, tu sarcasmo. 
Pero... no te tengo a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario